Black Friday: la celebración del consumismo en Estados Unidos.


Nacido en Filadelfia (Estados Unidos), el Viernes Negro (Black Friday) define una práctica de la cultura del consumo estadounidense. Los comercios ofrecen descuentos en sus productos en un intento de adelantar las ventas de Navidad. 

El Viernes Negro no es oficialmente un día festivo pero muchos empresarios liberan a sus empleados con la finalidad de aumentar el número total de potenciales compradores. Se celebra un día después del día de Acción de Gracias, donde los estadounidenses dan gracias a Dios por las cosas que poseen, sin embargo, al día siguiente invaden las tiendas para adquirir objetos que no necesitan. 

"En la publicidad se refleja de manera clara la sociedad que nos toca vivir, aunque a veces tengamos que diseccionarla para comprender realmente dónde están los males que padecemos", reza un artículo del portal web Negocios contra la obsolescencia. Es un viernes negro porque las cifras de las empresas pasan de estar en rojo a negro debido a que los ingresos superan los gastos ese día.






Los descuentos ofrecidos no sólo permiten acercarse a la desmesurada plusvalía que enriquece a las empresas sino que, además de retratar en profundidad las conductas de un reconocido sector de la ciudadanía estadounidense hasta nos remite al inglés John Locke (1632-1704), pionero del pensamiento antiabsolutista, festejante de la revolución burguesa en Inglaterra que, ejecutando a su rey antecedió un siglo a la Revolución Francesa, para quién "...esté el gobierno en manos que esté, quien lo detenta lo ha recibido con la condición y para la finalidad de que los hombres puedan poseer con seguridad sus propiedades" (1).

(1) John Locke, Ensayo sobre el gobierno civil.

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