Paremia.


El vocablo paremia proviene del griego clásico: παροιμία, cuyo significado sigue siendo en griego moderno el de refrán o proverbio, que ya tenía en la Antigüedad.

Etimológicamente, según el lexicógrafo griego Giorgos Babiniotis (1998), está conformada por παρά + οἴμη [= junto a/durante + el canto/poema/recitado]; es decir, era algo que integraba el canto, parte de su letra, del poema cantado o recitado. Dicho sentido no está lejos del significado que tenían las palabras refrain (Fr.) y refranh (Prov.) en el Medioevo, es decir la «parte del poema que se repite en cada estrofa de las formas fijas (rondeau, virelai,ballade, chant royal, etc.). 

Normalmente, el refrain no figura en las formas del grand chant courtois, sino en el registro popular. A veces, el refrain cambia en cada estrofa, y parece retomar canciones populares preexistentes, al estilo de la jarcha mozárabe» (Glosario, «refranh»). Dicha definición corresponde a la palabra estribillo en castellano.

Una paremia es una unidad fraseológica (UF) constituida por un enunciado breve y sentencioso, que corresponde a una oración simple o compuesta, que se ha fijado en el habla y que forma parte del acervo socio-cultural de una comunidad hablante.

El término paremia se va imponiendo entre los investigadores de lengua española desde la década de los 80 del siglo XX (2), y es usado como archilexema (Sevilla, 1988: 231) o hiperónimo (Corpas, 1996: 135) de las unidades lingüísticas que componen el universo paremiológico, el cual engloba los términos: proverbio, refrán, máxima, sentencia, frase proverbial, adagio, dialogismo, apotegma, así como un extensísimo etcétera.

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